domingo, 17 de agosto de 2014

Estamos apañados.

Ya regresé de vacaciones. Estos días de asueto me he estado informando a la antigua usanza, con el norte de Castilla. Lo que ha perdido ese periódico en estos años que no lo he leído.

No es que desinformen, que lo hacen. No es que sean vergonzosamente partidistas, que lo son. Es que la calidad de los escritos es ínfima, lo que no es copia y pega de las agencias, tiene incluso faltas de ortografía. La sección internacional son dos tristes páginas llenas de publicidad y la de economía tres noticias de copia y pega.

Pero pese a todo hay alguna noticia en ese panfleto digna de comentar. He leído estos días en el norte de Castilla que estamos a punto de entrar oficialmente en deflación, lo cual anula esos intereses a la baja y esa prima de riesgo bajo mínimos con la que de guindos dice que nos hemos ahorrado 12.000 millones gracias a rescatar a la banca.

Pero es que dejando los intereses a parte, nuestra deuda crece desbocada, dice un diputado socialista que crece a razón de 200.000 euros al minuto y la verdad es que me lo creo. ¿De dónde nos pensamos que sale el rescate a las autopistas? ¿O los avales que cada día ejecutan los bancos vendidos tan ventajosamente? Ventajosamente para los banqueros claro.

De hecho, si descontamos el pago de la deuda y el pago de los intereses a nuestros presupuestos, aun gastaríamos más de lo que se ingresa. Una situación insostenible, teniendo en cuenta que el pago de deuda e intereses supone más del 40% de nuestro gasto anual.

Así que uno se sorprende cada día más con los mensajes del gobierno, dice Rajoy que nos recuperamos, que ahora es el comercio interior el que tira del carro. ¿Por qué dice eso? Lo dirá porque es lo único que no baja, es que ya no podía bajar más, aunque yo pensaba que la producción industrial ya no podía bajar más y lo ha hecho.

En mayo (último mes del que se tienen datos) el comercio exterior bajó un 1,3%. Se suponía que la devaluación interna nos iba a hacer más competitivos en el exterior a corto plazo, pero vemos que no. Así que este tampoco va a ser el motor de la recuperación que nos decían, ya que en mayo no teníamos las sanciones comerciales rusas, veremos cuando los datos incluyan esas sanciones.

Esto de las sanciones rusas me ha hecho pensar en lo perverso de este sistema. Nuestro gobierno actúa al dictado de la troica sin pensar en las consecuencias. Cuando estas llegan se ponen a pensar en cómo solucionar el problema, antes no. ¿Y qué es lo que se les ocurre? Destruir todos los alimentos que iban a exportar a Rusia para que los precios no bajen.


En mi ciudad el 40% de los niños viven en la pobreza y a los desalmados del gobierno solo se les ocurre destruir alimentos. 

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